La deglución atípica, también llamada deglución disfuncional, es una alteración en el patrón de tragar que no se ajusta al desarrollo esperado para la edad. Aunque es común en niños pequeños durante sus primeros años de vida, si persiste más allá de los 4 o 5 años, puede interferir en el desarrollo del habla, la masticación, la posición de los dientes, e incluso en la respiración.
¿Cómo se traga de forma correcta?
En una deglución funcional o típica, la lengua se posiciona contra el paladar (detrás de los dientes superiores) y empuja el bolo alimenticio hacia atrás para ser tragado. Sin embargo, en la deglución atípica:
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Puede observarse babeo, interposición lingual, o movimientos compensatorios del mentón o los labios.
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En muchos casos, los niños siguen tragando como cuando eran bebés, sin haber desarrollado el patrón maduro de deglución.
¿Cómo identificarla?
Algunos signos que pueden alertar a padres y profesionales:
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Dientes mal alineados (protrusión de incisivos).
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Interposición de la lengua al hablar (lengua entre los dientes).
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Hipotonía (bajo tono muscular) en labios, lengua o mejillas.
¿Qué consecuencias puede tener?
Si no se trata, la deglución atípica puede producir:
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Problemas dentales (maloclusión).
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Alteraciones en el habla (ceceo, dificultad para la /s/, /r/, /l/…).
¿Cuál es el rol de la logopeda?
La logopeda especializada en motricidad orofacial evalúa y trata la deglución atípica mediante:
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Ejercicios miofuncionales: para fortalecer los músculos orofaciales (labios, lengua, mejillas).
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Reeducación de la deglución: enseñar a tragar correctamente con un patrón maduro.
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Trabajo postural y respiratorio: corregir hábitos como la respiración oral.
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Colaboración con ortodoncistas y odontopediatras, si hay necesidad de tratamiento combinado.
¿Cuándo consultar?
Es recomendable acudir a una logopeda si el niño o niña tiene más de 4 años y:
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Traga con la lengua hacia fuera.
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Tiene maloclusiones dentales.
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Presenta dificultades al hablar o masticar.
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Usa chupete o biberón de forma prolongada.
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Respira por la boca o ronca al dormir.
Conclusión
La deglución atípica no es solo un tema estético o dental. Es un tema funcional que puede afectar al habla, a la respiración, a la alimentación y al bienestar general del niño. La intervención logopédica es clave para prevenir complicaciones futuras y favorecer un desarrollo saludable.

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