En los últimos años se habla más de inclusión, diversidad y neurodivergencia. Sin embargo, hay un concepto que sigue pasando desapercibido y que atraviesa silenciosamente la vida de muchas personas autistas, con TDAH y otras formas de neurodivergencia: el capacitismo.
Hablar de capacitismo no es una moda ni una exageración. Es poner nombre a una forma de violencia cotidiana, muchas veces bien intencionada, que genera ansiedad, culpa, agotamiento emocional y una sensación constante de no ser suficiente.
¿Qué es el capacitismo?
El capacitismo es un sistema de creencias, actitudes y prácticas que asumen que existe una única forma “correcta” de funcionar:
pensar, comunicarse, aprender, relacionarse, sentir y comportarse.
Todo lo que se sale de esa norma es visto como:
-
un problema,
-
algo que hay que corregir,
-
una falta de esfuerzo,
-
o una carencia personal.
En el caso de las personas neurodivergentes, el capacitismo no siempre es explícito. Muchas veces aparece disfrazado de frases como:
-
“Si puede, pero no quiere”
-
“Todos somos un poco así”
-
“Tiene que adaptarse al mundo real”
-
“En algún momento tendrá que espabilar”
-
“No parece autista”
-
“Antes no había tantos diagnósticos”
Capacitismo en personas autistas y con TDAH
El capacitismo hacia personas autistas o con TDAH suele centrarse en las expectativas irreales que se ponen sobre ellas.
Se espera que:
-
Regulen sus emociones como una persona neurotípica
-
Toleren entornos ruidosos, caóticos o sobreestimulantes
-
Mantengan atención sostenida sin apoyos
-
Socialicen “correctamente”
-
Comprendan normas implícitas que nunca se explican
-
Respondan rápido
-
Sean flexibles todo el tiempo
-
Funcionen igual, aunque estén desbordadas por dentro
Cuando no lo consiguen, el mensaje implícito es:
“El problema eres tú”.
El gran daño del capacitismo: vivir en alerta constante
Uno de los efectos más devastadores del capacitismo es la ansiedad crónica.
Muchas personas neurodivergentes crecen aprendiendo que:
-
Molestan
-
Son demasiado
-
O no son suficientes
-
Tienen que controlarse
-
Tienen que disimular
-
Tienen que esforzarse el doble para encajar
Esto genera:
-
Hipervigilancia constante
-
Miedo a equivocarse
-
Autocrítica extrema
-
Enmascaramiento (masking)
En niños y adolescentes, este daño no siempre se ve en conductas “problemáticas”. A veces se ve en:
-
niños excesivamente complacientes,
-
perfeccionistas,
-
silenciosos,
-
con somatizaciones,
-
con bloqueos,
-
o con un cansancio emocional que nadie entiende.
“Pero si es muy listo…”: el capacitismo del alto funcionamiento
Una de las formas más sutiles y dañinas de capacitismo es minimizar las dificultades porque la persona:
-
habla bien,
-
tiene buen vocabulario,
-
saca buenas notas,
-
o “parece normal”.
Esto invalida su experiencia interna y transmite un mensaje muy peligroso:
“Si por fuera funcionas, por dentro no importa cómo estés”.
Muchas personas autistas o con TDAH crecen sin apoyos porque “no parecen necesitarlo”, hasta que colapsan.
¿Qué esperan realmente los chicos neurodivergentes?
No esperan privilegios.
No esperan trato especial.
No esperan que el mundo gire a su alrededor.
Esperan algo mucho más básico:
-
ser comprendidos,
-
ser respetados,
-
ser escuchados,
-
no ser forzados constantemente a ser alguien que no son.
Esperan adultos que:
-
ajusten expectativas,
-
expliquen en lugar de exigir,
-
acompañen en lugar de castigar,
-
ofrezcan apoyos en lugar de presión.
Dejar de exigir adaptación unilateral
La inclusión real no es obligar a la persona neurodivergente a adaptarse sola a un sistema que no fue pensado para ella.
La inclusión real implica:
-
adaptar entornos,
-
flexibilizar normas,
-
validar necesidades,
-
ofrecer alternativas,
-
aceptar diferentes ritmos y formas de estar en el mundo.
No todo es falta de voluntad.
No todo es conducta.
No todo se arregla con más disciplina.
El capacitismo no siempre grita.
Muchas veces susurra.
Y por eso duele tanto.
Cuestionarlo no significa bajar expectativas, sino hacerlas más humanas.
No significa limitar, sino liberar.
No significa etiquetar, sino entender.
Porque nadie debería crecer creyendo que su forma de existir es un error.
Fiorella Canessa Ruiz
Logopeda · Atención Temprana
Creadora de Fiore Logopedia
👉 https://fiorelogopedia.com/

Comentarios
Publicar un comentario