Todo lo que debes saber sobre el TDAH: síntomas, diagnóstico, tratamiento y cómo ayudar a un niño con TDAH
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes en la infancia. Sin embargo, continúa rodeado de numerosos mitos. Muchas personas creen que un niño con TDAH simplemente es "malcriado", "vago" o que "ya madurará". La evidencia científica demuestra que esto no es cierto.
En este artículo encontrarás información actualizada sobre qué es el TDAH, cómo se diagnostica, quién puede hacerlo, cuáles son sus síntomas, qué tratamientos tienen respaldo científico y cómo ayudar tanto en casa como en el colegio.
¿Qué es el TDAH?
El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que afecta principalmente la atención, el control de los impulsos y la autorregulación del comportamiento. Se origina por diferencias en el funcionamiento y desarrollo del cerebro, especialmente en las áreas relacionadas con las funciones ejecutivas.
No está causado por una mala educación, exceso de azúcar, videojuegos o falta de disciplina.
¿Por qué existe un Día del TDAH?
Cada año se realizan campañas de concienciación para dar visibilidad al TDAH, combatir los prejuicios y promover un diagnóstico e intervención tempranos. El objetivo es que las familias comprendan que el TDAH es una condición real y que, con el apoyo adecuado, los niños pueden desarrollar todo su potencial.
¿Qué causa el TDAH?
Actualmente se sabe que el TDAH tiene un origen multifactorial.
Entre los factores más estudiados se encuentran:
- Predisposición genética (es uno de los trastornos con mayor heredabilidad).
- Diferencias en el desarrollo cerebral.
- Factores prenatales como consumo de tabaco o alcohol durante el embarazo.
- Prematuridad o bajo peso al nacer.
- Algunos factores ambientales pueden influir, pero no son la causa principal.
¿Cuáles son los tres tipos de TDAH?
1. Presentación con predominio inatento
Estos niños suelen:
- Distraerse fácilmente.
- Perder objetos.
- Olvidar tareas.
- Parecer que no escuchan.
- Tener dificultades para organizarse.
Muchas veces pasan desapercibidos porque no presentan hiperactividad.
2. Presentación con predominio hiperactivo-impulsivo
Predomina:
- Movimiento constante.
- Hablar excesivamente.
- Interrumpir conversaciones.
- Dificultad para esperar turnos.
- Actuar sin pensar.
3. Presentación combinada
Es la más frecuente.
Presenta síntomas tanto de inatención como de hiperactividad e impulsividad.
Síntomas según la edad
En Educación Infantil
- Mucha inquietud.
- Cambia continuamente de actividad.
- Dificultad para seguir instrucciones.
- Impulsividad.
- Problemas para esperar turnos.
En Primaria
- Se distrae con facilidad.
- Olvida deberes.
- Bajo rendimiento pese a tener capacidad.
- Errores por descuido.
- Mala organización.
En adolescentes
- Desorganización.
- Problemas para planificar.
- Impulsividad.
- Dificultades académicas.
- Baja autoestima.
- Problemas emocionales.
¿Cómo se diagnostica el TDAH?
No existe una prueba de sangre, una resonancia magnética o un análisis que diagnostique el TDAH.
El diagnóstico se realiza mediante una evaluación clínica completa que incluye:
- Entrevista con la familia.
- Historia del desarrollo.
- Información del colegio.
- Observación clínica.
- Cuestionarios estandarizados para padres y profesores.
- Evaluación del funcionamiento diario.
- Descartar otras posibles causas.
¿Quién puede diagnosticar un TDAH?
El diagnóstico debe realizarlo un profesional sanitario cualificado.
Habitualmente intervienen:
- Pediatra.
- Neuropediatra.
- Psiquiatra infantil.
- Psicólogo clínico o neuropsicólogo (según el sistema sanitario y el país).
Con frecuencia trabajan de forma coordinada.
¿Qué profesionales pueden ayudar?
El tratamiento suele ser multidisciplinar.
Pueden intervenir:
- Pediatra.
- Neuropediatra.
- Psiquiatra infantil.
- Psicólogo.
- Neuropsicólogo.
- Logopeda (cuando existen dificultades del lenguaje, comprensión, pragmática, funciones ejecutivas o aprendizaje).
- Terapeuta ocupacional.
- Orientador escolar.
- Profesorado.
- Familia.
¿Con qué trastornos puede confundirse?
Algunas condiciones presentan síntomas similares:
- Ansiedad.
- Depresión.
- Trastornos del sueño.
- Problemas visuales o auditivos.
- Trastorno del espectro autista.
- Altas capacidades.
- Trastornos específicos del aprendizaje.
Por eso es tan importante una evaluación completa.
Trastornos que pueden aparecer junto al TDAH
Es frecuente encontrar:
- Dislexia.
- Discalculia.
- Trastorno del desarrollo del lenguaje.
- Trastorno del desarrollo de la coordinación.
- Ansiedad.
- Trastornos del sueño.
- Trastorno negativista desafiante.
- TEA en algunos casos.
¿Cómo se trata el TDAH?
El tratamiento debe adaptarse a cada persona.
Las intervenciones con mayor evidencia científica incluyen:
- Psicoeducación para la familia.
- Entrenamiento para padres.
- Adaptaciones escolares.
- Intervención psicológica.
- Tratamiento farmacológico cuando está indicado.
- Intervenciones específicas para las dificultades asociadas.
¿Cuándo se recomienda la medicación?
No todos los niños necesitan medicación.
Generalmente se plantea cuando:
- Los síntomas afectan significativamente la vida diaria.
- Existe un importante deterioro académico.
- Hay dificultades sociales importantes.
- Las intervenciones no farmacológicas no son suficientes.
La decisión siempre debe individualizarse.
¿La medicación hace daño?
Es una de las preguntas más frecuentes.
Los medicamentos para el TDAH se encuentran entre los tratamientos más estudiados en población infantil.
Cuando están correctamente indicados y supervisados por un médico, han demostrado mejorar la atención, disminuir la impulsividad y favorecer el funcionamiento diario.
Como cualquier medicamento, pueden producir efectos secundarios, entre ellos:
- Disminución del apetito.
- Dificultad para dormir.
- Dolor de cabeza.
- Dolor abdominal.
Por ello requieren seguimiento médico periódico.
Nunca deben iniciarse ni suspenderse sin consultar al profesional responsable.
¿Qué apoyos puede recibir en el colegio?
Algunas estrategias útiles son:
- Sentarlo lejos de distractores.
- Dar instrucciones breves y claras.
- Dividir las tareas largas en partes pequeñas.
- Utilizar apoyos visuales.
- Permitir pausas cortas.
- Reforzar los logros.
- Ofrecer más tiempo cuando sea necesario.
- Mantener rutinas estables.
- Favorecer la comunicación entre familia y colegio.
¿Cómo ayudar en casa?
Las familias pueden hacer mucho.
Se recomienda:
- Mantener horarios estables.
- Anticipar los cambios.
- Utilizar calendarios visuales.
- Dar una instrucción cada vez.
- Reforzar los comportamientos adecuados.
- Establecer normas claras.
- Favorecer el ejercicio físico.
- Dormir las horas recomendadas.
- Reducir distracciones durante los deberes.
¿Qué no debemos hacer?
Evita frases como:
- "Si quisiera, podría."
- "Es un vago."
- "Siempre se porta mal."
- "Nunca hace caso."
También conviene evitar:
- Compararlo con otros niños.
- Gritar constantemente.
- Castigos desproporcionados.
- Cambiar las normas continuamente.
Mitos sobre el TDAH
Mito: El azúcar produce TDAH.
Realidad: No existe evidencia científica que lo confirme.
Mito: El TDAH desaparece al crecer.
Realidad: Muchas personas continúan presentando síntomas en la adolescencia y la edad adulta.
Mito: Todos los niños con TDAH son hiperactivos.
Realidad: Algunos presentan principalmente problemas de atención.
Mito: La medicación cambia la personalidad.
Realidad: El objetivo del tratamiento es mejorar el funcionamiento, no cambiar quién es la persona.
Preguntas frecuentes
¿El TDAH tiene cura?
No se considera una enfermedad que se cure, sino un trastorno del neurodesarrollo. Sin embargo, con un tratamiento adecuado muchas personas llevan una vida plenamente satisfactoria.
¿Es hereditario?
Sí. La genética tiene un papel muy importante.
¿Puede practicar deporte?
Sí. El ejercicio físico suele aportar beneficios para la salud física y emocional.
¿Puede ir a un colegio ordinario?
Sí. La mayoría de los niños con TDAH asisten a colegios ordinarios con los apoyos necesarios.
Conclusión
El TDAH no define a un niño. Con una evaluación adecuada, un tratamiento individualizado, el apoyo de la familia y la colaboración del colegio, estos niños pueden desarrollar sus capacidades, aprender, relacionarse y alcanzar sus objetivos.
El diagnóstico precoz y el trabajo coordinado entre profesionales son fundamentales para mejorar su calidad de vida.
Referencias científicas
- American Academy of Pediatrics (AAP). Clinical Practice Guideline for the Diagnosis, Evaluation, and Treatment of ADHD.
- National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Attention Deficit Hyperactivity Disorder: Diagnosis and Management.
- Guía de Práctica Clínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en niños y adolescentes. Sistema Nacional de Salud de España.
- Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5-TR).
- World Health Organization (WHO).
Fiorella Canessa Ruiz
Logopeda- Técnica de Atención Temprana
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