Por qué los niños deben masticar (y no vivir a base de batidos): evidencia científica y su impacto en el habla, la deglución y el desarrollo orofacial

 


La masticación es una de las funciones más importantes del desarrollo infantil. No solo permite triturar alimentos: construye musculatura orofacial, favorece la deglución madura, previene atragantamientos, estimula el lenguaje y fortalece las bases neuromotoras del habla.
Sin embargo, cada vez más niños llegan a consulta consumiendo alimentos “fáciles”: batidos, yogures bebibles, purés prolongados, sobres para succionar o gummies ultra blandas.

Este cambio ha generado preocupación en logopedas, odontopediatras y especialistas en motricidad orofacial.

1. ¿Por qué es tan importante masticar? La ciencia responde

La masticación fortalece los músculos necesarios para hablar

Un estudio reciente (2025) en European Archives of Paediatric Dentistry demostró que los niños con trastornos del habla masticaban peor que los niños con desarrollo típico:

Children with speech sound disorders exhibited reduced chewing efficiency compared to typically developing children.
Chewing efficiency in children with motor speech disorders, 2025.

Esto confirma que la masticación es una base funcional del habla.

La mandíbula, los labios y la lengua necesitan fuerza, coordinación y resistencia para producir sonidos claros. Estas mismas estructuras se entrenan masticando alimentos de diferentes consistencias.

Masticar mejora la fuerza muscular orofacial

Otro estudio publicado en International Dental Journal (2025) encontró que:

A medida que avanza la etapa dental, aumenta la fuerza orofacial y mejora la función masticatoria y deglutoria.
Influence of Dental Stages on Orofacial Muscle Strength and Oral Motor Behavior in Children, 2025.

Esto significa que los niños necesitan alimentos reales y consistentes para desarrollar una musculatura eficiente para tragar y hablar.

2. ¿Hasta qué edad deben masticar?

La evidencia sostiene que:

  • A partir de los 6–7 meses ya deben exponerse a texturas.

  • Entre 12 y 18 meses, deben morder y triturar.

  • A los 2–3 años, deben manejar la mayoría de consistencias.

  • A los 4 años, la masticación debe ser rotatoria y eficiente.

Prolongar purés o alimentos “para chupar” ralentiza la maduración oral y puede afectar:

3. ¿Por qué evitar batidos, yogures bebibles y alimentos “para absorber”?

❌ 1. No desarrollan musculatura

Al no masticar, la lengua, labios y mandíbula no se fortalecen.

❌ 2. Alteran la deglución

Los niños pueden mantener un patrón inmaduro tipo “succión-deglución”.

❌ 3. Aumentan el riesgo de atragantamiento

Contrario a lo que muchos creen, comer siempre blando NO reduce el riesgo.
El bebé necesita exposición progresiva para aprender a manejar el bolo.

El estudio Tongue Strength and Swallowing-Related Masseter Activity (2024) muestra:

Los niños con menor fuerza lingual presentan tiempos de tránsito más largos y menos eficiencia en la deglución.

Sin embargo esto no quiere decir que los niños no puedan tomar batidos y yogures, sólo que su alimentación debe ser variada y expuesta a diferentes texturas y sabores. 

4. Relación directa con la logopedia: habla, lenguaje y funciones orales

La logopedia no trabaja solo sonidos: trabaja funciones, y la masticación es una función madre.

La literatura en motricidad orofacial señala:

En palabras del estudio Assessment of Orofacial Muscle Strength… (2025):

Los niños con menor fuerza orofacial muestran peores habilidades masticatorias y deglutorias, lo que afecta su funcionalidad global.

5. ¿Cuándo existe riesgo real de atragantamiento?

Hay riesgo si:

No es la textura lo que genera el problema:
👉 es la falta de exposición y entrenamiento funcional.

6. Entonces… ¿qué deben comer los niños?

✔️ Alimentos reales, variados y de consistencia adecuada:

✔️ Evitar:

7. Conclusión

La masticación es una función esencial que impacta directamente en:

Los niños necesitan morder, triturar, masticar, coordinar y fortalecer.
Los purés prolongados y los batidos perpetúan funciones inmaduras que pueden afectar la comunicación y la salud orofacial.

La ciencia lo confirma:
masticar no es solo comer, es desarrollar el sistema oral para hablar y tragar correctamente.

📚 Referencias utilizadas 

  1. Chewing efficiency in children with motor speech disorders. European Archives of Paediatric Dentistry, 2025.

  2. Influence of Dental Stages on Orofacial Muscle Strength and Oral Motor Behavior in Children., 2025.

  3. Assessment of Orofacial Muscle Strength, Masticatory and Swallowing Function in Children Indicated for Orthodontic Treatment., 2025.

  4. Difficulties of Eating and Masticating Solid Food in Children with Spinal Muscular Atrophy., Nutrients, 2025.

  5. Tongue Strength and Swallowing-Related Masseter Activity and Oropharyngeal Timing Across the Lifespan., 2024.

  6. Influencia de los hábitos orales en el perfil miofuncional orofacial de niños de tres a cinco años., 2021.


Fiorella Canessa Ruiz
Logopeda – Máster en Atención Temprana
@logopedafiore

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