Logopedia y Succión en la Lactancia Materna: el papel esencial del logopeda en los problemas de alimentación infantil
La succión es una de las primeras funciones orales del ser humano.
No es solo “mamar”: es una coordinación precisa entre respiración, succión, deglución, postura y reflejos orales. Todo ello forma parte del sistema estomatognático, el ámbito de trabajo del logopeda.
Sin embargo, aún existe mucha confusión sobre qué profesional debe intervenir cuando un bebé tiene dificultades de alimentación oral.
Y es importante aclararlo: la succión es competencia del logopeda.
En Neonatología, en Atención Temprana y en consulta privada, el logopeda es el profesional formado específicamente para evaluar y rehabilitar:
-
reflejos orales
-
agarre
-
alimentación segura
1. Los bebés prematuros: cuando la succión aún no está lista
Un bebé prematuro no solo nace antes: llega al mundo con un sistema nervioso todavía inmaduro. Esto significa que funciones tan esenciales como succionar, coordinar la respiración y tragar pueden no estar completamente desarrolladas.
Muchos prematuros presentan:
-
dificultad para mantener el ritmo
-
fatiga rápida
-
mala coordinación respiración–succión–deglución
-
tos, atragantamiento o pausas prolongadas
Pero la buena noticia es que los bebés tienen una enorme capacidad de neuroplasticidad.
Con intervención temprana —a través de estimulación orofacial específica, trabajo sensoriomotor y técnicas de reorganización del ritmo— el cerebro puede aprender a coordinar estas funciones de forma segura y eficaz.
Esto no es “estimulación general”:
es un procedimiento especializado de logopedia.
2. Reflejos orales: la base de una succión eficaz
Antes de trabajar la lactancia, el logopeda evalúa tres reflejos que son indispensables:
▪ Reflejo de búsqueda
Permite que el bebé gire hacia el estímulo y abra la boca.
Si está ausente o disminuido → dificultad para encontrar el pecho.
▪ Reflejo de succión
Incluye sellado de labios, vacío intraoral y ritmo.
Si es débil → chasquidos, escapes o ingesta insuficiente.
▪ Reflejo de deglución
Es el movimiento coordinado de lengua, paladar y faringe para tragar con seguridad.
Si falla → riesgo de atragantamiento o pausas largas.
La ausencia o inmadurez de estos reflejos requiere intervención logopédica especializada.
3. Frenillo corto: una valoración que debe ser funcional
El frenillo no se valora solo por su aspecto, sino por lo que permite o impide hacer.
Desde logopedia analizamos:
-
capacidad para generar vacío
-
agarre efectivo
-
fatiga
-
dolor materno
-
síntomas como chasquidos o escapes de leche
Un frenillo que limita la función puede afectar seriamente la lactancia.
La decisión de realizar una frenectomía debe siempre partir de una valoración funcional, no solo anatómica.
4. El patrón de succión: por qué trabajamos los “racimos”
Antes de lograr tomas largas y eficientes, el bebé necesita organizar su ritmo natural de succión. Esta organización ocurre mediante los llamados “racimos de succión”: series cortas donde el bebé practica, ajusta y genera memoria neuromotora del patrón correcto.
Observar y trabajar estos racimos permite:
-
regular la intensidad
-
organizar la respiración
-
evitar fatiga precoz
-
mejorar el agarre
-
aumentar la eficiencia de la toma
Es un entrenamiento neurolingüístico esencial del proceso.
5. Estimulación que realiza el logopeda
La intervención del logopeda en succión incluye:
▪ Activación oral previa
▪ Organización del vacío
-
mejora del cierre oral
▪ Coordinación succión–respiración
Para evitar atragantamientos, pausas largas o un ritmo desorganizado.
▪ Reeducación del patrón
Succión → respiración → deglución → succión.
Es enseñar al cerebro el orden correcto.
6. Posturas de la madre: esenciales para la función
La postura influye directamente en la eficacia de la succión y en la seguridad del bebé.
El logopeda trabaja con la madre para encontrar la mejor posición según la función oral del bebé.
Se revisa:
-
alineación del bebé
-
apertura de boca
-
estabilidad mandibular
-
contacto y comodidad materna
Y se proponen posturas como:
-
agarre cruzado
-
posición ventral
-
posiciones asimétricas
Cada bebé necesita una estrategia distinta.
7. ¿Cuándo debe intervenir un logopeda?
Un bebé necesita valoración logopédica cuando hay:
-
agarre difícil
-
succión débil
-
fatiga en las tomas
-
chasquidos
-
escapes de leche
-
dolor materno
-
tomas muy largas o muy cortas
-
reflejos orales inmaduros
-
sospecha de frenillo corto
-
prematuridad
-
tos o desorganización al tragar
En todos estos casos, la intervención logopédica es fundamental.
8. La importancia de acudir al profesional adecuado
No se trata de rivalidad entre profesiones.
Se trata de competencias claras:
-
La succión es una función orofacial.
-
La deglución es parte del sistema estomatognático.
-
La coordinación respiratoria se entrena desde logopedia.
-
El patrón succión–deglución es competencia logopédica.
Aún hay mucho desconocimiento, y por ello muchas familias acuden a profesionales que no están formados en funciones orales.
La información es clave: la persona que debe intervenir en la succión es un logopeda.
Conclusión
La lactancia no es un acto mecánico: es una función orofacial compleja.
Una buena succión depende de reflejos activos, coordinación neurológica, postura correcta y movimientos precisos de la lengua y mandíbula.
El logopeda es el profesional formado para:
-
evaluar
-
intervenir
-
reorganizar el patrón
-
acompañar a la madre
-
mejorar la función
-
y garantizar una alimentación segura
Intervenir a tiempo puede cambiar por completo la experiencia de lactancia y el bienestar de madre y bebé.
Fiorella Canessa Ruiz
Logopeda – Máster en Atención Temprana
@logopedafiore

Comentarios
Publicar un comentario