La importancia de la evaluación logopédica en el frenillo lingual: antes y después de la cirugía

 


El frenillo lingual corto (anquiloglosia) no solo afecta la pronunciación: también influye en la deglución, la lactancia, la alimentación, la respiración oral, la postura mandibular y el desarrollo orofacial.
Por eso, la decisión de operar no debe tomarse solo observando el aspecto del frenillo, sino valorando la funcionalidad real de la lengua. Aquí es donde la intervención logopédica resulta fundamental.

1. ¿Por qué es imprescindible una evaluación logopédica antes de la cirugía?

Porque no todos los frenillos requieren cirugía.
Lo que verdaderamente indica la necesidad de intervenir es cómo funciona la lengua, no únicamente su forma.

Durante la evaluación logopédica se valora:
Movilidad lingual (elevación, protrusión, lateralización)
Tono y tensión de los tejidos
Sellado labial y respiración
Patrón de succión, deglución y masticación
Sonidos del habla que exigen elevación lingual
Compensaciones musculares o posturales

La cirugía se recomienda solo cuando se confirma una limitación funcional real y cuando la terapia por sí sola no puede resolverla.

2. La importancia de la tensión logopédica antes de la cirugía

Antes de liberar el frenillo, la lengua debe estar entrenada para moverse correctamente.
Este proceso previo se conoce como tensión logopédica o prehabilitación funcional.

¿Por qué es tan importante?

Porque una lengua que nunca ha podido elevarse:

  • No sabe moverse correctamente tras la cirugía

  • Puede generar compensaciones musculares

  • Tiende a retraerse o adherirse durante la cicatrización

  • No desarrolla todo su rango funcional aunque haya sido liberada

La tensión logopédica ayuda a:
✔ Activar la musculatura lingual
✔ Mejorar la propiocepción
✔ Preparar los movimientos necesarios
✔ Reducir la tensión y las compensaciones
✔ Aumentar la eficacia de la cirugía

En otras palabras, una lengua preparada obtiene mejores resultados después de la intervención.

3. La terapia logopédica debe ser inmediata después de la cirugía

Tras la frenectomía, el trabajo logopédico no debe retrasarse.
El tiempo es un factor clave para evitar que los tejidos vuelvan a limitar la movilidad.

¿Qué ocurre si no se actúa de inmediato?

  • El tejido cicatriza sin movilidad

  • Aparecen adherencias

  • La lengua no integra su nuevo rango de movimiento

  • Surgen compensaciones que afectan succión, deglución o habla

  • La cirugía pierde parte de su beneficio funcional

Por eso, el tratamiento posterior ayuda a:
✔ Mantener el rango de movimiento adquirido
✔ Guiar la cicatrización para que sea funcional
✔ Reeducar succión, deglución y articulación
✔ Evitar retracciones y compensaciones

Es una parte esencial del proceso, no un complemento opcional.

4. La cita logopédica debe estar programada antes de la cirugía

El acompañamiento logopédico debe estar planificado desde el inicio.
Cuando el paciente sale de la consulta del cirujano, debería tener ya:

  • Cita de revisión logopédica

  • Pautas específicas para las primeras 24–48 horas

  • Indicaciones de ejercicios adaptados

  • Plan de seguimiento

Esto asegura una evolución funcional correcta y evita complicaciones posteriores.

5. ¿Quién debe realizar la evaluación y la rehabilitación funcional del frenillo?

La intervención en un frenillo lingual no se limita al procedimiento quirúrgico: implica trabajar funciones específicas del sistema estomatognático, como la succión, deglución, masticación, movilidad lingual y articulación del habla.

Estas funciones forman parte del ámbito de especialización de la logopedia, ya que requieren:

  • Conocimiento detallado de los patrones orofaciales

  • Evaluación funcional precisa

  • Reeducación de movimientos linguales finos

  • Entrenamiento de funciones como lactancia, deglución y habla

  • Coordinación orofacial específica

Es importante que cada profesional actúe dentro de su formación.
Los fisioterapeutas pueden aportar mucho en el trabajo postural global, relajación corporal o aspectos musculoesqueléticos generales, pero la evaluación funcional y la rehabilitación de succión, deglución y movilidad lingual pertenecen a la logopedia.

Esto no excluye a otros profesionales: promueve un trabajo coordinado, donde cada uno aporta desde su especialidad para favorecer el bienestar del paciente.

6. En resumen

  • La cirugía sola no corrige la función.

  • El logopeda determina si la cirugía es necesaria mediante una evaluación funcional.

  • La preparación previa mejora notablemente los resultados.

  • El tratamiento posquirúrgico debe ser inmediato.

  • La rehabilitación de funciones orofaciales es competencia del logopeda, dentro de un trabajo interdisciplinar respetuoso y coordinado.


Fiorella Canessa Ruiz
Logopeda – Máster en Atención Temprana
@logopedafiore

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